Valle del Ambroz: la comarca que Hervás te esconde entre bosques
Por Mapa Secreto · 1 de marzo de 2026
El Valle del Ambroz se asienta entre Plasencia y la Sierra de Béjar, atravesado por el río Ambroz que baja desde los 2.400 metros del puerto de Honduras. Es una de las comarcas menos conocidas del norte de Cáceres y, precisamente por eso, una de las que mejor conserva su encanto serrano. Aquí la dehesa se mezcla con bosques de castaños y encinas, y los pueblos parecen haberse detenido en el tiempo sin que nadie les avisara.
🏘️ Hervás: la joya escondida
Hervás es un Conjunto Histórico Artístico desde 1969. Su barrio judío es uno de los mejor conservados de España: casas con entramados de madera y suero de leche forman callejuelas que podrían ser un set de rodaje de época. Villa de trashumancia por excelencia, su feria de ganados sigue siendo referencia en el norte de Cáceres. En primavera, los cerezos en flor del valle le dan un toque rosada que no tiene nada que envidiar al Valle del Jerte.
♨️ Baños de Montemayor y las aguas termales
A pocos kilómetros de Hervás, Baños de Montemayor esconde un balneario de origen romano que todavía funciona con aguas a 37°C. El pueblo, declarado Bien de Interés Cultural, tiene iglesia mudéjar y arquitectura serrana perfectamente conservada. Senderismo por la sierra por el día, relax termal al atardecer: el plan perfecto para un friki que necesita desconectar.
🌲 Senderismo y la Sierra de Béjar
La comarca es puerta de entrada a la Sierra de Béjar, donde La Covatilla (estación de esquí a 2.300 m) y el Jardín Histórico El Bosque (villa ducal del siglo XVI) se reparten las colinas. La red de senderos incluye rutas por los bosques de ribera del Ambroz y la Cañada Real Trujillana. La Garganta y Casas del Monte son puntos de partida para excursionistas que quieran perderse entre encinas y cañadas reales.
🍽️ Gastronomía de montaña
Migas extremeñas, torta del Casar, cordero de la dehesa y embutidos de caza. Los mesones de Hervás y Baños de Montemayor ofrecen menús caseros que combinan la tradición con toques modernos. En otoño, las setas multiplican las opciones gastronómicas por todo el valle.