Las dos catedrales de Plasencia: gemelas que nunca terminaron de understandingse
Por Mapa Secreto · 1 de marzo de 2026
Plasencia tiene dos catedrales pegadas la una a la otra, como esas parejas que llevan juntas una eternidad pero nunca se han divorciado oficialmente. La Vieja empezó a levantarse a finales del siglo XII y se concluyó en 1438. La Nueva, en 1498, con la intención de ir sustituyendo a la antigua. Nunca se terminó el plan: la Vieja sigue ahí, soberbia, y la Nueva tiene tres tramos de naves sin cerrar. El resultado es un conjunto arquitectónico único que resume casi cuatro siglos de historia constructiva.
Catedral Vieja (s. XII-XV)
Construida entre finales del siglo XII y 1438, es esencialmente gótica con restos románicos. Ocupa tres naves y alberga un museo catedralicio impresionante: esculturas como la Virgen del Sagrario, ángeles turiferarios, un crucificado del siglo XIV, una tabla de Luis de Morales que representa a Cristo atado a la columna y una Piedad tallada. De los 80 libros originales del coro, solo se exhibe una muestra. También guarda una colección arqueológica con materiales paleolíticos y calcolíticos.
Catedral Nueva (s. XVI)
Iniciada en 1498 bajo el obispo Gutiérrez Álvarez de Toledo, la obra pasó por las manos de un dream team arquitectónico: Enrique Egas, Francisco de Colonia, Juan de Álava, Alonso de Covarrubias, Pedro de Ibarra, Rodrigo Gil de Hontañón y Diego de Siloé. Se dio por terminada en 1578, aunque faltan tres tramos en las naves que nunca se completaron. Su claustro de planta cuadrada y sus bóvedas de crucería son de visita obligada.
El Museo Catedralicio
Ocupa tres naves de la Catedral Vieja, el claustro y la capilla de San Pablo. Orfebrería, indumentarias litúrgicas, tallas del Niño Jesús y un crucificado atribuido a Pompeo Leoni. Si te gusta el arte sacro, aquí hay material para rato.
Qué mirar cuando estés ahí
La diferencia de estilos entre ambas catedrales es brutal: la Vieja es más austera y compacta, la Nueva se estira en vertical con un gótico tardío que ya huele a renacimiento. La transición entre las dos se siente al caminar de una a otra. Es como viajar 200 años en un paso.